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Por: Alan Barrera


Por: Alan Barrera.

Por: Alan Barrera


Un ejemplo: la esposa prepara la cena, el esposo se acerca y le dice: "qué fea estás". Claramente es un ataque verbal directo a la otra persona. A pesar de que se justifique diciendo: “estoy jugando”, se ha humillado y despreciado a la otra persona al atarcarla con palabras en un momento de debilidad. Pues ella no esperaba ese comentario, por lo que su reacción será principalmente de confusión.


De esta misma forma, el burlarse de un niño y el daño inconsciente que generamos. Algunos pensarán: "eso es lógico, nunca se burla de un niño", pero la mentalidad de cada humano es completamente diferente y no todos piensan esto.

¿Has analizado que el pensamiento de un niño es completamente honesto, a diferencia de un adulto?

Un niño no entiende “las malas palabras”, porque: ¿qué hay de malo en las palabras?

¿Qué las hacen buenas y/o malas?


Después de decirle a un niño: "ay qué menso", vuelve la pobre frase: "solo estoy jugando".

Siendo niño, adolescente o adulto. Todos somos humanos que reaccionamos con palabras, que podrían ser criticas, cumplidos o comentarios pero de igual forman afectan o agregan algo a nuestra estima.


Es decir, tanto como un niño, como a un adulto, las palabras pueden destrozar/mejorar tu día o tu vida completa, ya que todo va sujeto a la salud emocional y más factores en la persona.


Niños menores de nueve o diez años, aún no cuentan con el desarrollo madurativo para comprender el sarcasmo. Por lo que un: "ay qué menso", no es un juego para ellos. Es una declaración o afirmación.

He de allí nuestro amigo con treinta años e inseguridades de comprar un carro, porque lo sigue arrastrando esa voz que un día le dijo: "no podés".


Así mismo, aquí vemos porqué es delicada cada palabra que sale de nuestra boca, sin tomar en cuenta la edad o madurez del individuo. Porque ignoramos la empatía, los valores, la etiqueta y la responsabilidad.

Nos centramos en ser fuertes, porque este es un mundo que se come a los débiles.

Nos centramos en ser "machos" como vulgarmente expresan, a quien le dicen "es pilas" por saltarse las reglas o ser imprudente. Porque el que es "macho", la hace en la vida.


Por eso hoy en día, para muchos recibir un cumplido es tan extraño y confuso. porque un "te quiero", ya no se acostumbra a escuchar, sin que exista algún interés de por medio.


No pienso redactar un ensayo, ni seguir escribiendo un tema que ya se encuentra en otros libros o muchos ya conocemos, pero ignoramos.

Sin embargo, estas letras son suficentes para meditar en cómo has vivido hasta el día de hoy.

Y con ello: saber que voces apagar en ti, y que voz quieres ser para los otros.


©️ Alan Barrera

©️ Versos de Plata

 
 
 

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